Y las otras pandemias, qué?

Hace muchos días he querido escribir este análisis y compartirlo, no obstante, el temor de no saber si voy sola en la dirección contraria a la autopista, me ha detenido, también para no herir susceptibilidades de unos y otros. Igualmente, quiero aclarar, que he asumido con absoluta responsabilidad #Quedateencasa, solo espero que esta medida sea lo más corta posible, dado los daños colaterales que produce en las personas, en la economía y en el mundo mismo, digo esto en función de acotar que tenerle miedo a la muerte es parecido, a mi entender, a cualquier otra fobia, cuestión que se explica, con el dicho popular «nadie muere en la víspera».

Ahora bien, muchos dicen que esta es la única pandemia que hemos vivido desde 1918. Afirmaciones falsas, contando el coronavirus y la Gripe española, son cinco. Hagamos un poco de historia: 1918: «La gripe española’. Unos afirman que sus inicios fue en Francia (1916), otros dicen que en China (1917), no obstante, la mayoría coinciden en que los primeros casos se reportaron en la base militar de Fort Riley (EE.UU), el 4 de marzo de 1918. (Pulido, S. 2020. Gaceta Médica).

Se le conoce con ese nombre, dado que España por ser un país neutral durante el desarrollo de la I Guerra Mundial, asumió hacerse eco del problema y anunciar la enfermedad que azotaba a la población. Se estima que murieron alrededor de 40 millones de personas. La población total para ese entonces era de 1.860.000.000. (ONU, 1999. Boletín anual). La censura de la época y las condiciones bélicas, además de la no priorización de los recursos económicos y humanos, evitaron investigar el foco letal del virus. Años más tarde, se supo que el mismo se debió a un brote de Influenza del Tipo Virus A, subtipo H1N1.

Se hizo popular la máscara de tela y gasa como medida preventiva. Dos años más tarde, en el verano de 1920, el virus desapareció, o por lo menos, así se creyó. Cabe destacar, que en este período histórico, el Presidente de Venezuela, era el General Juan Vicente Gómez, pese a ser un dictador feroz, nombró una Comisión Presidencial, al frente de la cual colocó al Doctor Luis Razetti, esta comisión tenía el objetivo de abocarse al estudio de los estragos que pudiera ocasionar en el país la Gripe española, además de instaurar todas las medidas necesarias para evitar la propagación de la misma en la población más vulnerable. (Nava, M. 2014. www.venelogia.com) 1957-1958. Virus H2N2. Influenza.

Está pandemia se conoció como la gripe asiática, causada por un brote de Influenza virus A, el mismo responsable de la gripe española. Esta enfermedad, al igual que la anterior duró dos años. Apenas hacía década y media se había terminada la II Guerra Mundial, y, se estaba en el periodo denominado Guerra Fría. El primer caso de esta enfermedad se reportó en la Provincia de Yunán, en el sureste de China. Su tasa de mortalidad fue muy leve si se compara con los fallecidos por la gripe española, alrededor de 1.100.000 muertos dejó la gripe asiática. Claro, es menester acotar, que los adelantos médicos y la pronta ayuda norteamérica en ese sentido previno que se sucedieran muchas más bajas humanas. Se identificó rápidamente el virus, lo que evitó su propagación.

En este entonces, se usaron los antibióticos y las vacunas como medidas profilácticas. En esa época, el destino de Venezuela lo regía un dictador más, el General Marcos Pérez Jiménez, quién delegó funciones en la División de Epidemiología y Estadística Vital del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social a cargo del Médico obstetra, Pedro Gutiérrez Alfaro. (Rivas, A. 1999. Venezuela apertura petrolera y geopolítica 1948-1958), dentro de sus responsabilidades estaba evitar a toda costa la propagación del virus dentro del país. 1968. Aparece en la escena mundial una nueva, pero vieja pandemia, el Virus A (H3N2), está vez los primeros brotes son en Hong Kong. Se dice que las mutaciones del virus lo habían vuelto más letal que los anteriores, en apenas dos semanas ya se habían contagiado más de medio millón de personas, aunque estaba en pleno desarrollo la Guerra de Vietnam, esto no impidió que los organismos internacionales pusieran en marcha planes de contingencia para frenar la propagación de la enfermedad, además, ya existía una vacuna, aunque era de distribución limitada, la misma había sido elaborada para la peste anterior y dado que este virus era de la misma cepa fungió a favor de la humanidad, todo ello aunado a los avances de la medicina, por estas razones, y dado que su grado de contagio era mayor, solo se.produjeron alrededor de un millón de muertes de personas mayores de 65 años.

No obstante, está enfermedad duró un poquito más en el tiempo, se estima que cuatro años aproximadamente. (Kilboure, ED. 2006. Pandemias de Influenza del siglo XX). Las acciones en materia de prevención, control y tratamiento estuvieron a cargo del Médico urólogo Alfonzo Araujo Belloso, ministro de salud durante el periodo 1967-1968. Raúl Leoni era el Presidente de Venezuela. Es de hacer notar, que cuando se dieron estas pandemias en el mundo, el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social en Venezuela, siempre estuvo bajo las orientaciones de profesionales de la medicina, con reconocida trayectoria nacional, con vocación investigativa y quiénes, según su profesión, se suponía que debían hacer para prevenir, y controlar la propagación de enfermedades endémicas y en las últimas instancias, convocar a los más idóneos para garantizar el tratamiento de los que resultasen contagiados. 2009.

Gripe Porcina. Virus de Influenza A. (H1N1)pdmo9. Los primeros casos aparecieron en EE.UU. Este virus tuvo una variante con respecto a los anteriores, atacaba a niños y jóvenes, se cree que las mutaciones anteriores del H1N1 había inmunizado a la población mayor de 65 años. Los casos sospechosos estuvieron entre los 700 y 1400 millones de personas, aunque la letalidad fue menor, aproximadamente 18.036 muertes. (Ibíd). Este proceso pandémico tuvo una duración de aproximadamente dos años.

El gobierno nacional venezolano, estaba a cargo del Teniente Coronel Hugo Chávez Fría, quién, pese a que la OMS, había considerado que la gripe Porcina era una pandemia, decretó en el país «alerta epidemiológica», debido, entre otras cosas, a los poquísimos casos contados en el país, apenas cuatro casos contabilizados en el estado Aragua, (Ministerio de Salud, 2009). Desde este período presidencial hay una variante significativa en la conducción del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, ahora llamado Ministerio del Poder Popular para la Salud, lo conduce no un profesional de la medicina sino un Coronel del Ejército venezolano y quién había ocupado anteriormente la presidencia del Instituto Venezolano del Seguro Social, Cnel. Carlos Rotondaro Cova. 2019 – 2020. CORONAVIRUS. Patógeno: SARS-CoV2 virus. Enfermedad; Covid-19. Los primeros casos son reportados en la población de Wuhan, China entre los meses de noviembre y diciembre de 2019.

Está enfermedad ataca el sistema respiratorio de las personas. Si observamos el mapa, podemos notar que las pérdidas humanas, aunque son significativas, distan mucho de ser alarmantes si se comparan con las estadísticas de muertes en la pandemia de 1918 o si se analizan los decesos por causas de enfermedades tales como: cáncer de cualquier tipo, Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH), otras Enfermedades de transmisión sexual (ETS) o simplemente con las bajas que produce el hambre en el mundo.

Según el Fondo Monetario Internacional, (FMI), «la pandemia está dando pasos a deficiencias económicas en los países del mundo en general y de forma particular, a aquellos cuyas economías dependen principalmente de hidrocarburos, remesas o turismo» (Noticias ONU. 12 de marzo 2020). De igual modo, Bárcenas, A. (2020) (CEPAL), señala que: «la pandemia puede producir una tasa de desempleo formal de hasta el 10%, lo que llevaría a un aumento de los indicadores de pobreza e indigencia que pasarían de 185 a 220 millones, aumentando la pobreza extrema a 90 millones» (19 de marzo 2020).

Venezuela no escapa a esa situación, y a pesar de tener un Ministerio del Poder Popular para la Salud, los partes con respecto a la enfermedad los dan los hermanos Rodríguez, a través de la Vicepresidenta de la República o del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación. Así pues, los primeros casos confirmados, reportados por Delcy Rodríguez, Vicepresidente de Venezuela, datan del 13 de marzo de 2020, (Rauters, 27/03/20), aunque es el 21 de marzo cuando se sucede el primer deceso producto de la enfermedad. Cabe señalar, que posterior a esta información se detectó un caso que presentaba síntomas desde el 29 de febrero de 2020.

El gobierno venezolano sospecha que las primeras personas con la enfermedad ingresaron al país el 25 de febrero 2020 (Souquett, M. 01/04/20). Hasta el 12 de abril de 2020 se han confirmado 73 casos activos, 9 fallecidos y 111 pacientes recuperados, para un total de 193 casos confirmados. Es propio señalar, que dado el grado de hermetismo con el que se ha manejado la información a nivel mundial y particularmente en Venezuela, no hay formas de comprobar la veracidad de la información suministrada por los organismos encargados de la materia. Solo lo que queda es, confiar. En síntesis, el Covid-19 es una pandemia más, (control natural de población, o selección en la teoría Darwiniana), con la que necesariamente hay que aplicar medidas de prevención y contención de la enfermedad, hasta el momento su índice de mortalidad es parecido a las pandemias anteriores, que han rebosado la capacidad de la red hospitalaria del.mundo y ésta no iba a ser la excepción.

A mí entender, lo nuevo en esta pandemia es: a).- Las redes sociales, anteriormente, no existían, y si existían el uso general era limitado, no eran del dominio de la población en general, motivo por el cual era difícil enterarse minuto a minuto, cuántos fallecidos, contagiados, recuperados llevaba la enfermedad, o con cuántas camas, aparatos respiratorios, Unidades de cuidado intermedio o intensivo contaban los países. situación que actuó en favor de disminuir el pánico colectivo en las pandemias anteriores, las personas, hasta ahora, no nos habíamos percatado de la fragilidad de la.vida, de la raya infismal que existe entre la vida y la muerte. b).- Cómo se argumentó en párrafos pasados, esta pandemia ha rebosado la red hospitalaria del mundo, pero no es nada nuevo, las pandemias pasadas también lo hicieron, pero en este sentido hay que tener en cuenta que muy pocos son los gobiernos del mundo que invierten concienzudamente en mejorar las condiciones asistenciales de los países, con esto me refiero, no solo a lo que a insumos sanitarios se necesitan, sino también a las condiciones laborales, económicas y sociales del personal médico, enfermeras, personal de limpieza, entre otros, muy por el contrario, los gobiernos del mundo en general y de Venezuela en particular han asumido el reto de una carrera armamentista que ha ido en desmedro de toda la sociedad y específicamente de la venezolana. c).- No creo que #ElQuedateEnCasa, por tiempo indefinido sea la solución, hay mucho en juego. La vida debe continuar, sin aparato productivo no hay economía y sin ésta, la salud es una quimera. En síntesis, .- Los virus, aparecen y desaparecen según las condiciones naturales a las que se somete la población en general, y aunque suene duro, forman parte del control poblacional. Y aunque duela, y duele mucho, la muerte es parte de la vida misma. .- Se hace necesario, más y mejor educación, aprovechando el auge y mantenimiento de toda la tecnología a la que la humanidad tiene acceso hoy, de modo, que cada individuo se haga más responsable con su trajinar diario.

Es decir, aumentar los canales de prevención, y para ésta, se deben extremar el contacto personal, y si este es indispensable, los entes gubernamentales deben proveer de los equipos necesarios para el cuidado personal y disminuir el contagio por enfermedades pandémicas. .- Es preciso que los gobiernos y autoridades encargadas del asunto, hablen con total sinceridad, pero es más importante, que se les provea a la población de los insumos necesarios para el cuido.

Vale aquí preguntarse, en el caso venezolano: Cómo se lavan las manos 3 o 5 veces la población, si hay comunidades que tienen, incluso hasta tres meses sin agua? Cómo utilizan jabón, si este cuesta casi un tercio del sueldo mínimo establecido? .- Y por último, la tasa de mortalidad es más baja de lo que se cree. En este sentido, es preciso señalar, que en el mundo hay más muertes, por las siguientes enfermedades, que por los virus que de manera intermitente, en el tiempo, puedan aparecer: a).- Muertes por hambre: al menos 6 millones de niños mueren cada año como consecuencia del hambre, muy pocas de éstas muertes son dignas de titulares noticiosos en las cadenas prestigiosas de comunicación, muy pocas veces, por no decir nunca, son tema en las redes sociales. A las muertes por hambre, se le asocia, la malnutrición, lo que genera enfermedades respiratorias, diarreas, paludismo, sarampión, entre otras. (OMS. 2019. Boletín mundial sobre la pobreza).

Según el informe mundial presentado por Naciones Unidas (2019) en pleno siglo XXI más de 1.300 millones de personas son pobres, sin acceso a los principales servicios básicos, de esas cada día mueren 24 mil, donde el 75% son niños menores de cuatro años. El hambre es un pandemia y necesita atención inmediata. b).- Muertes por enfermedades asociadas al VIH o ETS. Sigue siendo uno de los principales problemas de salud del mundo, principalmente en países con ingresos bajos. En 2018, en el mundo viven 44 millones de personas con VIH y ETS. El mundo, pese a que son muchos los contagiados, no se ha paralizado, sigue su rumbo. c).- Muertes por cáncer, en ésta es propio incluir las enfermedades referidas al riñón y todos sus padecimientos. El cáncer es una de las principales causas de muerte en el mundo, cada año mueren 8,2 millones de personas y existen más de 32 millones de pacientes con cáncer, para los que los recursos hospitalarios son deficientes y la red médica no es suficiente.

Y hablamos de pandemia? Acaso el cáncer no está en esta categoría? Cuántos nos alarmamos por la cantidad de muertes en el mundo, causadas por ésta enfermedad, acaso si sentimos si muere un familiar nuestro. Asimismo, la OMS (2019) asegura que cada año el número de casos nuevos son más de 14 millones. En síntesis, la humanidad contempla al mundo hipócritamente, por un lado la indiferencia a pandemias diarias que pareciera que no nos afecta, por el otro el temor, por una enfermedad que de igual forma merma la población.

Es aquí donde temerosos y temerarios a la vida, cuando surgen enfermedades de selección natural de la población se alarman, pero no les causa asombro las cifras escandalosas de muertes por las enfermedades descritas en el párrafo anterior, y claro, el hambre, el cáncer, no son enfermedades contagiosas, ni los decesos causadas por estas son contadas minuto a minuto por las cadenas noticiosos y mucho menos las estadísticas se llevan día a día en las redes sociales. Es de hacer notar que, así, como las pandemias, en cualquier momento histórico rebasaron las redes hospitalarias, está tampoco ha sido suficiente para atender satisfactoriamente los casos, de cáncer, sida, o enfermedades de transmisión sexual. En el caso particular venezolano, la cuarentena social obligatoria la agravan otros elementos y factores que desde hace mucho tiempo viene padeciendo la población, son ellos: falta de agua en muchos lugares, en las cuales el vital líquido escasea hasta por tres meses continuos; servicio eléctrico deficiente y en algunas partes nulo; desempleo; subempleo; ingresos económicos muy por debajo del costo de la canasta básica; hiperinflación; escasa producción y en los últimos dos años, en el interior del país y recientemente en el Distrito Capital, escasez de gasolina; lo que hace más difícil el cumplimiento de la cuarentena social obligatoria. Lógicamente, algunos preguntarán, qué tiene que ver todo eso con la pandemia actual, o que tiene que ver ésta con el hecho económico, pues he aquí el enlazado: Muchas personas piensan que la economía sólo tiene que ver con los mercados internacionales de intercambio comercial a grandes escalas, con las bolsas de dinero, con el índice bursátil, o que la economía atañe solo a los que tienen grandes fortunas, recientemente he escuchado que con esta pandemia el dólar se debilitó y perdió terreno en el mercado internacional, que pronto el Yuan lo sustituirá, a lo mejor tienen razón, pero para eso falta mucho, a lo mejor ninguno de nosotros veremos concretada esa decadencia. Sin embargo, la economía, si nos compete a todos, al más rico o más pobre, todos contribuimos en esa ruleta.

Y es así, porque todos necesitamos llevar comida a nuestras mesas, medicamentos a nuestros enfermos y desplazarnos para buscar los medios y poder cumplir con las funciones anteriores. No es posible una sociedad sin economía, sin dinero, sea este en oro, monedas, virtual, y gracias a la economía, podemos tener salud. Gracias a la economía, contamos además, con luz, agua, internet, etc., es el motor que impulsa el desarrollo del Estado Nacional y sostiene las decisiones de los gobiernos y de las familias, sin economía no se puede invertir en el desarrollo del país, incluidas la educación y la salud, vertientes necesarias para evitar contagios y propagación de enfermedades endémicas, son las herramientas que garantizan una mejor calidad de vida.

En ese escenario, muchos afirman, #QuedateEnCasa, claro, una gran cantidad de ellos cuentan con todas las herramientas económicas para hacerlo. No obstante, también es necesario pensar en aquel que vive del día a día, aquel que no tuvo o no quiso aprovechar las oportunidades de la vida y que adicionalmente, tiene bajo su responsabilidad ancianos y niños a los que debe proporcionarles alimentos y medicamentos diarios, y sin economía, lo anterior no es posible. Se piensa en el Covid-19, pocos piensan en el hambre, por decir, una de las más notorias necesidades humanas, se cree que es mejor morir de hambre que contagiado del virus actual. En ese contexto, me pregunto, con el #QuedateEnCasa, el virus desaparece totalmente, acaso no cabe la duda si cuando salgamos, igual la pandemia puede hacer un nuevo ciclo. Aún no hay vacunas, y he aquí un dato curioso, en la pandemia de 1957, la vacuna estuvo lista un año después y sólo en forma de prueba, afortunadamente se utilizó en la pandemia de 1968. De igual forma, el hambre, el cáncer, el VIH o ETS, cobran y cobrarán más vidas que el Covid-19. Te has preocupado por eso? El Covid-19, no es mortal, de hecho la mayoría de las personas son asintomáticas. Lo que sí es mortal, es paralizar al Estado y con este todo el aparato productivo, es decir, la economía, porque el hambre mata más rápido y un pueblo desesperado es muy temerario. Que el miedo a morir, no te impida VIVIR.

Dra. Yvón M. Brito Moreno. Contacto: 04128686871 WhatsApp: +51959738359 Email: yvon.brito@gmail.com britoyvon29@gmail.com

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